
«Quiero trabajar viajando por el mundo.»
Ese es uno de los sueños que tenía de pequeña y que estoy orgullosa de decir que he cumplido como adulta. Lo he hecho de diferentes formas: buscando trabajo en el país destino, trabajando online (mi favorita y en la que profundizaré en este artículo) e incluso también como intercambio de trabajo por alojamiento. Esto me ha llevado a vivir en Australia, Países Bajos, Alemania, Ghana, Bali y diferentes sitios en mi querida España.
En este artículo comparto mi experiencia, lo que a mí mejor me ha funcionado, lo que no recomiendo y cómo lo haría si empezara de cero ahora.
Las 3 formas de trabajar viajando

Trabajo remoto o freelance
Para mí la mejor forma de trabajar viajando por el mundo es con una fuente de ingresos online. Esta puede venir de:
- Un trabajo por cuenta ajena que ofrezcan modalidad de trabajo 100%: de todas, yo diría que esta es la menos recomendable. En mi experiencia, incluso si es 100% en remoto, te suelen pedir estar en Europa o alguna área geográfica concreta y en cualquier momento te pueden mandar de vuelta a la oficina.
- Trabajar de forma independiente, bien sea como freelance o emprendedor de un negocio online. Aquí a día de hoy hay infinidad de opciones que resumiré después de compartir mi experiencia personal.
Cuando en 2018-2019 decidí que quería encontrar una forma de generar ingresos online para trabajar viajando por el mundo, la primera idea que se me ocurrió es la que se le ocurre a la mayoría: enseñar mi lengua materna. De hecho, incluso llegué hacer un curso del Instituto Cervantes. Pero cuando investigué lo que se cobraba de media, me di cuenta que para mi estilo de vida eso no era suficiente.
Investigando otras profesiones con posibilidades de trabajar de manera independiente, vi la opción de copywriter. Puesto que escribir es algo que he disfrutado desde que era pequeña y ya tenía experiencia creando mis propios blogs de viajes, hice el curso de Javi Pastor para aprender más y mejorar mis habilidades.
En mi viaje a Bali de ese año, empecé a relacionarme con otros nómadas digitales que me hablaron de una plataforma que servía como marketplace para ofrecer tus servicios como freelance: Upwork. Gracias a esta plataforma, conseguí mis primeros clientes y me sirvió para crear un portfolio que abrió puertas a trabajar con empresas punteras en mi sector.
Encontrar trabajo en el país destino
Esto se puede hacer de dos maneras:
- Buscando el trabajo una vez llegas al destino: lo ideal si estás buscando trabajos temporales simplemente que financien la experiencia. Esto fue lo que yo hice cuando me fui con la Work and Holiday Visa a Australia y estuve trabajando unos meses vendiendo vino y aceite en la costa este de Tasmania. Una de las mejores experiencias que he vivido en mis viajes.
- Buscar el trabajo desde tu base en otros países. Además de LinkedIn, hay páginas específicas para esto las cuales muchas veces funcionan incluso mejor. Yo utilicé Europe Language jobs, un portal donde pones los idiomas que hablas y los países en los que estás interesado vivir, y te da una lista de resultados muy interesante. Así conseguí un trabajo en atención al cliente en Mercedes-Benz en Holanda con relocation package, es decir, con un paquete para cubrir los gastos de mudanza. Esta experiencia me recordó a la Erasmus, ya que este paquete incluía 6 semanas de alojamiento en un hotel donde también estaban alojados los otros recién contratados en la empresa provenientes de diferentes países de Europa.
Intercambio de trabajo por alojamiento
Hay páginas como Workaway que ofrecen trabajo a cambio de alojamiento y comida. Yo esto sólo lo probé una vez y mi experiencia no fue positiva. Pero tengo otras amigas que lo hacen de forma frecuente y esto les permite trabajar y viajar por el mundo. Que tengas buena o mala experiencia depende de dos cosas: de la suerte que tengas con el host y de cómo seas tú cómo persona. Yo prefiero invertir mi tiempo en ganar dinero para mí y con eso pagarme mi alojamiento, comida y otros caprichos.
Trabajos online más populares para trabajar viajando
Si lo que quieres es trabajar viajando por el mundo, de todas las modalidades que he explicado, la que yo recomiendo es vender tus servicios de manera independiente o empezar algún emprendimiento online. Después de años trabajando como freelance para clientes internacionales, estos son los perfiles que más veo que se demandan hoy:

Redactor de contenidos
Es el trabajo con el que yo empecé a trabajar en remoto y, para mí, uno de los más fáciles de compaginar con viajar: solo necesitas un portátil y buena conexión. Dentro de la redacción hay varios perfiles: redactor SEO (escribe artículos para posicionar webs en Google), copywriter (escribe textos para vender: anuncios, webs, emails) y ghostwriter (escribe en nombre de otra persona, como posts de LinkedIn o libros).
Mi consejo: especialízate. Un redactor especializado cobra mucho más que uno generalista. En mi caso, al principio escribía un poco sobre todo, pero eso no me estaba dando buenos resultados. Como mi experiencia en el mundo corporativo había sido en finanzas, decidí especializarme en este sector. Luego incluso di un paso más y elegí el nicho de criptomonedas y blockchain. Eso me abrió muchas puertas y la posibilidad de encontrar clientes en el largo plazo que me encargaran contenido de forma recurrente.
Especialista en marketing digital
Es uno de los perfiles más demandados en remoto porque todas las empresas necesitan vender online. Dentro del marketing digital hay perfiles más operativos y otros más estratégicos:
Perfiles operativos:
- SEO: posicionar webs en Google.
- GEO: conseguir que herramientas de IA como ChatGPT recomienden tu marca.
- Community manager: gestión de redes sociales.
- Gestión de anuncios: campañas en Meta Ads o Google Ads.
- Email marketing: newsletters y secuencias automáticas para convertir suscriptores en clientes.
Perfiles estratégicos:
- Content strategist: decide qué contenido crear, para quién y en qué canal, para que todo el contenido de una marca trabaje hacia los mismos objetivos.
- Product marketing: es el puente entre el producto y el cliente. Define cómo se presenta un producto, a quién va dirigido y por qué alguien debería elegirlo frente a la competencia.
- GTM specialist (go-to-market): diseña la estrategia para lanzar un producto o entrar en un mercado nuevo: a quién venderle, con qué mensaje, por qué canales y con qué socios.
Los perfiles estratégicos suelen estar mejor pagados y son una evolución natural si vienes de la redacción. Es justo lo que me pasó a mí: empecé como content writer y di el salto a Product Marketer en TradingView, lo cual me ha permitido ganar más autoridad y experiencia reconocida en el sector donde estoy especializada, Fintech.
Creador de contenido UGC
UGC significa User Generated Content: vídeos o fotos que parecen hechos por un cliente real (reseñas, unboxings, tutoriales) y que las marcas usan en sus anuncios y redes sociales. La gran diferencia con ser influencer es que no necesitas seguidores: la marca te paga por el contenido, no por tu audiencia, y lo publica en sus propias cuentas.
Encaja muy bien con viajar porque solo necesitas un móvil, buena luz y una app de edición como CapCut. Para empezar, crea un portafolio con 3-5 vídeos de ejemplo de productos que ya tengas en casa.
Lo que nadie te cuenta: hay mucha competencia y los primeros encargos suelen estar mal pagados. Como en todo, la clave está en especializarte en un sector (belleza, viajes, tecnología…).
Trabajos con inteligencia artificial
Es el sector que más está creciendo y hay opciones para todos los niveles:
- Entrenador o evaluador de modelos de IA. Tu trabajo es evaluar y corregir las respuestas de la IA, crear preguntas difíciles para ponerla a prueba y aportar el criterio de un experto. Cada vez se buscan más profesionales con experiencia en sectores concretos (finanzas, derecho, salud, marketing). Un ejemplo es 10x, una empresa neerlandesa que conecta a laboratorios de IA y empresas con profesionales europeos verificados. Eso sí, buscan perfiles con experiencia: es una opción ideal si ya llevas años en tu sector y quieres darle un giro remoto.
- Especialista en automatización con IA. Ayudas a empresas a ahorrar tiempo creando flujos automáticos con herramientas como Make, Zapier o n8n. Hay mucha demanda y no siempre hace falta saber programar.
- Ingeniero de IA o machine learning. Es el perfil más técnico y mejor pagado, pero seré honesta: requiere una formación sólida en programación y matemáticas. No es algo que se aprenda en tres meses.
Diseñador gráfico y editor de vídeo
Con el uso de las redes sociales, la edición de vídeo es uno de los servicios que más piden creadores de contenido y marcas. El diseño gráfico (logos, redes sociales, presentaciones) sigue siendo un clásico del trabajo en remoto. Herramientas como Canva o CapCut facilitan empezar, pero para cobrar bien acabarás necesitando programas profesionales.
Asistente virtual
Es probablemente el trabajo más accesible si no tienes experiencia. Ayudas a emprendedores y pequeñas empresas a gestionar el correo, la agenda, la atención al cliente o las redes sociales. Lo más importante es ser organizada y de confianza, y con el tiempo puedes especializarte (por ejemplo, asistente para coaches o para tiendas online).
Lo que nadie te cuenta: es también el trabajo con más riesgo de desaparecer. Los agentes de IA ya gestionan correos, agendas y tareas repetitivas, justo lo que hace un asistente virtual. Si empiezas por aquí, tómalo como puerta de entrada: aprende a trabajar con esas herramientas en lugar de competir contra ellas y especialízate cuanto antes en algo que aporte más valor, como la gestión de proyectos o el marketing.
Profesor de idiomas y traductor
Si hablas español, ya tienes algo que muchísimas personas en el mundo quieren aprender. Plataformas como italki o Preply te permiten dar clases online desde cualquier lugar y elegir tu horario. Si además dominas el inglés u otro idioma, la traducción es otra opción: es de los trabajos donde hablar inglés te abre la puerta a clientes de todo el mundo.
Cuando empecé a ofrecer mis servicios como freelance en Upwork, además de escribir, también hice trabajos de traducción. Era los dos servicios que ofrecía principalmente y, he de decir, que eran más sencillos y mejor pagados. Pero, también es cierto, que obviamente este ha sido uno de los sectores más afectados con el reciente uso de la IA, así que yo no apostaría mucho por ello.
Programador
La programación es de los trabajos remotos mejor pagados, y hay varios caminos:
- Desarrollo web: el más demandado en freelance. Una entrada más accesible es crear webs con WordPress o herramientas sin código como Webflow o Shopify.
- Desarrollo de apps para móvil o web.
- QA o testing: pruebas software para encontrar errores antes de que lleguen al usuario. Es una puerta de entrada al sector que muchos desconocen.
- Ciberseguridad y análisis de datos: perfiles muy bien pagados, aunque requieren formación técnica específica.
Yo lo llegué a pensar en su día y, de hecho, hice un curso básico de programación con SheCodes. Aunque decidí no dedicarme profesionalmente a ello ya que requería mucho estudio y no me entusiasmaba lo suficiente, aprendí varios conceptos básicos que me han servido mucho en mis trabajos en marketing y desarrollando mis propias páginas webs.
Cómo montar tu propio negocio online para trabajar viajando
Si en lugar de trabajar para clientes prefieres crear algo propio, también es posible. Pero quiero ser clara: un negocio no es un trabajo. Normalmente tienes que invertir tiempo y dinero antes de ver ingresos, y tarda más en dar frutos. A cambio, el negocio puede crecer sin que tú trabajes más horas y te permite aumentar tus fuentes de ingresos.
Yo en mis viajes he conocido a gente que se lo ha montado muy bien vendiendo productos físicos y libros en Amazon. Han creado negocios que le generan 6 cifras en ganancias anuales. Eso sí, todos han tenido un mentor para empezar. De hecho creo que es una de las inversiones fundamentales en cualquier clase de emprendimiento digital.
A continuación resumo los emprendimientos más comunes y accesibles que te permitirán trabajar viajando por el mundo:

Vender productos físicos en Amazon
Consiste en vender productos a través de la tienda de Amazon, normalmente con el modelo Amazon FBA (Fulfillment by Amazon): tú eliges y compras el producto, lo envías a los almacenes de Amazon y ellos se encargan de guardarlo, enviarlo al cliente y gestionar las devoluciones. Por eso encaja tan bien con viajar: no tienes que tocar el stock.
Vender libros en Amazon KDP
Amazon KDP (Kindle Direct Publishing) te permite publicar tus propios libros, en formato ebook o en papel, sin editorial. Amazon imprime cada ejemplar cuando alguien lo compra y te paga una regalía por cada venta, así que no necesitas stock ni invertir en imprenta.
Se puede publicar casi de todo: guías prácticas, novelas, libros infantiles o los llamados libros de bajo contenido, como agendas, diarios o libros para colorear.
Lo que nadie te cuenta: hay muchísima competencia y en internet abundan las promesas de “publica un libro en 24 horas con IA”. La realidad es que los libros que se venden de forma constante responden a una necesidad real y están bien posicionados con las palabras clave adecuadas. Como en el SEO, la calidad gana a la cantidad.
Coach, mentor o formador
Si tienes experiencia en algo que se demande, puedes enseñarlo online a través de sesiones individuales, programas grupales o cursos. Es uno de los negocios que mejor encajan con viajar, porque solo necesitas un portátil, buena conexión y un sitio tranquilo para las llamadas. Los temas que más se demandan son los que ayudan a la gente a avanzar: emprender, cambiar de carrera, aprender una habilidad profesional como el marketing o la IA, idiomas o bienestar. La clave es elegir un nicho concreto: “ayudo a redactoras a conseguir clientes internacionales” se vende mucho mejor que “coach de vida”.
Puedes empezar ofreciendo sesiones individuales y, a medida que crezcas, sumar packs grupales, programas de acompañamiento, cursos grabados o infoproductos como guías y plantillas. Así no dependes solo de tus horas y puedes llegar a más personas a la vez. Pero, más allá del formato, lo que de verdad marca la diferencia en este negocio es trabajar tu marca personal y tu habilidad para vender: la gente compra a quien conoce y en quien confía, y por muy bueno que seas enseñando, si no sabes comunicar lo que ofreces, los clientes no llegarán solos.
Marketing de afiliados
El marketing de afiliados consiste en recomendar productos o servicios de otras empresas y cobrar una comisión cada vez que alguien compra a través de tu enlace. No necesitas crear un producto propio, gestionar clientes ni encargarte de la atención posventa.
Para que funcione necesitas una audiencia que confíe en ti: un blog, un canal de YouTube, una newsletter o redes sociales. Este blog es un ejemplo real: mi estrategia es el posicionamiento en Google a través de palabras clave (SEO) y, pronto, redes sociales. Todo el contenido es gratuito, pero cuando recomiendo ciertos productos (retiros de yoga, seguros de viaje, hoteles…) utilizo un link especial a través del cual la empresa que recomiendo sabe si un cliente ha comprado un producto al que haya llegado a través de mi contenido. Cuando se produce la venta yo me llevo una comisión. El cliente paga lo mismo, o incluso menos, porque ciertas páginas ofrecen descuentos para sus afiliados para que así atraigan más clientes. Es un win-win para todos.
Estas son las formas que por mi experiencia y entorno he visto que mejor funcionan como emprendimientos online, pero obviamente hay muchas más. Hay otra gente que crea apps, páginas webs, agentes de IA, proyectos en crypto, etc.
Dónde trabajar viajando
Una vez ya has establecido la forma en la que deseas generar ingresos online, ya tienes las puertas abiertas a elegir desde dónde trabajar y, por supuesto, que no tiene por qué ser solo un lugar. En general, cuando empiezas como emprendedor digital buscas tres cosas:
- Comunidad: esto es muy importante. Ir a un sitio donde haya otra gente trabajando de forma similar a ti. Para mi esto fue fundamental cuando empecé mi camino como freelance. Aunque tenía las habilidades para trabajar por mi experiencia y estudios, no tenía ni idea de cómo conseguir clientes. Fue en mi viaje a Bali en 2019 cuando yendo a los entorno donde había otros nómadas digitales me hablaron de Upwork y despegué a través de esa plataforma.
- Bajo coste de vida: especialmente al principio, los ingresos como freelance o emprendedor digital suelen ser bajos, así que te interesa buscar sitios donde puedas estirar al máximo tus euros o dólares.
- Impuestos: esto es algo en lo que te empiezas a fijar una vez ya has arrancado el negocio y te va bien. Te darás cuenta que Hacienda se convertirá en tu peor enemigo y buscarás formas legales de pagar menos impuestos.
Teniendo en cuenta estos tres factores, a continuación resumo los sitios que suelen atraer a la mayoría de los nómadas digitales:
Trabajar viajando por el sudeste asiático
El sudeste asiático es, desde hace años, la cuna de los nómadas digitales, y yo lo puedo confirmar: fue en Bali donde empezó mi camino como freelance. Zonas como Canggu o Ubud están llenas de coworkings, cafeterías con buen wifi y eventos donde es facilísimo conocer a gente que trabaja como tú. Es mi destino favorito porque creo que tiene la mejor comunidad, los mejores eventos, la mejor comida, los mejores masajes y las mejores clases de yoga y centros de fitness.

Tailandia es otro clásico, sobre todo Chiang Mai, conocida por su bajo coste de vida y su enorme comunidad nómada, y Bangkok si prefieres una gran ciudad. Además, desde 2024 tiene el visado DTV, pensado para trabajadores remotos: es válido 5 años, con estancias de hasta 180 días por entrada, aunque te piden demostrar ahorros de 500.000 bahts (unos 13.250 € al cambio de hoy).
Vietnam, por su parte, se ha convertido en una alternativa cada vez más popular: ciudades como Da Nang, Hoi An o Ho Chi Minh ofrecen un coste de vida aún más bajo, y su visado electrónico permite estancias de hasta 90 días. Ideal también si tenéis pensando algún emprendimiento textil.
Trabajar viajando por Latinoamérica
Si hay un destino que se ha popularizado en los últimos años, ese es Colombia, y en especial Medellín. Su clima de eterna primavera, un coste de vida asequible y una comunidad de nómadas en pleno crecimiento la han convertido en una de las ciudades favoritas para trabajar en remoto. Colombia también cuenta con un visado específico para nómadas digitales, y para los españoles tiene una ventaja extra: el idioma y la facilidad de conectar con la cultura local.
México es otra opción muy popular, con destinos para todos los gustos: Ciudad de México si buscas vida de gran ciudad, Playa del Carmen o Tulum si prefieres el Caribe, y Oaxaca si quieres algo más tranquilo y auténtico. Argentina, con Buenos Aires a la cabeza, también atrae a muchos nómadas por su ambiente cultural y su visado para nómadas digitales, aunque conviene revisar bien los precios antes de ir: los cambios económicos de los últimos años la han hecho bastante menos barata que antes.
Trabajar viajando por Europa
Portugal es uno de los destinos favoritos de los nómadas digitales en Europa. Lisboa, Oporto, Ericeira o la isla de Madeira tienen comunidades nómadas muy consolidadas, buen clima casi todo el año y un ritmo de vida más tranquilo que otras capitales europeas. Si tienes pasaporte europeo, puedes instalarte sin visado y, si vienes de España, lo tienes a un paso de casa. Si no eres ciudadano de la Unión Europea, Portugal ofrece un visado para nómadas digitales (el visado D8), que te permite vivir allí trabajando en remoto siempre que demuestres unos ingresos mensuales mínimos, fijados en torno a cuatro veces el salario mínimo portugués.
Georgia se ha convertido en el destino revelación. Los ciudadanos de más de 90 países, incluidos los de la Unión Europea, pueden pasar hasta un año sin visado, Tiflis tiene un coste de vida bajo y su régimen para pequeños empresarios permite tributar un 1% sobre la facturación hasta 500.000 laris al año (unos 170.000 €). Ojo, porque desde marzo de 2026 ha endurecido las normas sobre permisos de trabajo, así que conviene informarse bien antes de instalarse.
Si buscas un destino dentro de la Unión Europea con clima cálido todo el año, las Islas Canarias, sobre todo Las Palmas de Gran Canaria, son uno de los grandes polos de nómadas de Europa: una comunidad muy activa, coworkings por todas partes y una fiscalidad indirecta más baja que en la península (el IGIC en lugar del IVA). Si no eres ciudadano europeo, puedes instalarte con el visado para nómadas digitales de España.
Lo que nadie te cuenta
Trabajar viajando por el mundo es algo que de fuera parece muy guay, pero como todo en la vida tiene sus aspectos positivos y negativos. La sensación que tienes de libertad al hacerlo es increíble y es algo que recomiendo a todo el mundo. Aprovechar la tecnología que tenemos ahora porque cada vez es más y más fácil.
Está genial poder decir: «venga me cojo este vuelo y me voy unos meses a Bali y luego cuando me cansé pruebo Portugal». Pero ten en cuenta que tienes que trabajar también. Si tienes clientes, tienes trabajos que entregar en cierto tiempo; si eres coach y haces videollamadas tienes que tener en cuenta la diferencia horaria y puede que termines trabajando de noche o madrugada,… Luego viajar y mudarse requiere tiempo, energía y dinero. Son recursos muy valiosos, especialmente cuando estás empezando un negocio.
Durante 6 años he estado viviendo en España medio año y el otro medio en otro lugar (principalmente Bali, pero lo he llegado hacer incluso en Ghana también) y, aunque lo he disfrutado mucho, por primera vez en mucho tiempo, llevo viviendo en un mismo sitio más de un año y estoy encantada. De cualquier forma, lo positivo de tener ingresos online, es que incluso si decido, como lo he hecho ahora, dejar de viajar un tiempo, aún así puedo decidir dónde vivo en base a lo que yo quiero, no a un desplazamiento a una oficina.
Otro tema más allá de las mudanzas y cambios de zona horaria, es la inestabilidad en ingresos y volumen de trabajo. Si vienes de ser empleado por cuenta ajena puede ser que sea lo que más cueste al principio. Una vez ya lo has hecho durante un tiempo, la cosa mejora, porque normalmente los ingresos crecen y aprendes a crear ofertas que te den esa estabilidad.
Preguntas frecuentes sobre trabajar viajando
La forma más fácil de empezar sin experiencia es con trabajos como asistente virtual, profesor de idiomas online o creador de contenido UGC, que no exigen un currículum previo. Elige una habilidad, crea un pequeño portafolio con ejemplos y consigue tus primeros clientes en plataformas freelance antes de lanzarte a viajar.
No es imprescindible, pero te abre muchísimas más puertas. Hay mercado en español, sobre todo en España y Latinoamérica, pero con inglés puedes trabajar para clientes de todo el mundo, que suelen pagar mejor. En mi caso, fue clave para conseguir clientes internacionales.
Para empezar, las plataformas freelance como Upwork son una buena puerta de entrada, porque los clientes ya están allí buscando profesionales. A medio plazo, LinkedIn suele dar mejores resultados: Upwork fue mi plataforma de despegue, pero la mayoría de mis clientes me llegaron después a través de LinkedIn.
Sí, y es una de las mejores formas de empezar: no necesitas visado, mantienes la misma zona horaria que tus clientes españoles y no te complicas con impuestos. Destinos como las Islas Canarias, Málaga o Valencia tienen buenas comunidades de nómadas y coworkings.
